sábado, 16 de junio de 2007

Me molesta la gente

Me da bronca la gente que se queja cuando en realidad tendría que estar disfrutando. En realidad no me molesta que haya una persona deprimida o de mal humor por un tiempo considerablemente largo (porque de hecho mis amigos se han tenido que bancar muchas de mis depres), sino que me molestan aquellas personas que no tienen problemas justificativos para tal depresión o angustia.
Me molesta la gente que se deprime porque no le da cabida la persona que les gusta (no que aman) y no hacen absolutamente nada para ser algo en su vida. Las personas que se quedan mirando el caminar de su "amor" como unos entes inserviblemente atontados y simplemente eso, no hacen nada.
Me rompe las bolas la gente que se pone mal porque le va para el orto en el colegio. Loco, estudiá si te va mal! Si no sos lo suficientemente coherente y/o vivo para no estudiar y que te vaya bien, sentá el culo en la silla y dejate de joder... después de todo no tenés mucho para hacer, sos pasivo, ¿recordás?
Me dan bronca las personas que están, sexualmente, con terceros solamente porque saben que su "amor" se enterará y se pondrá celoso/a. (acá no voy a decir nada porque si me pongo a hablar rompo todo).
Me molesta la gente careta, que no sabe decir las cosas a la cara. Personalmente, me cuesta muchisimo pedir perdon, y eso también me rompe las pelotas. No sé pedir perdón a la cara. En realidad creo que sé, pero me cuesta horrores. ¿Por qué mierda no hacemos nada para solucionarlo? BAH! yo voy a terapia, no sé ustedes. Bueno, iba. Ja!
Me rompe las pelotas la gente falsa, la gente reprimida. Creo que me molesta mucha gente, pero no voy a hablar de características o cualidades de ella, sino causas de angustia.
Me molesta que la gente se haga mala sangre por cosas que tienen solución (hay cosas que nunca se solucionan), o simplemente por cómo es uno. ¿Vos sos de una manera y te molesta mucho? Bueno, cambialo. ¿Es difícil? Hacete tratar. Medicáte. Hacé terapia, no me interesa; yo no estoy para bancar tus problemitas.
Ay! soy re mala. Sí, soy re mala.
Me enerva cuando alguien me dice: "estoy mal porque mi mamá no me deja salir". ¿No ves que en la vida hay cosas diez mil veces mas importantes que vos y tu alcoholismo adicto a la noche? La concha de tu madre!!!! por favor.
Me molesta que la gente esté mal porque no sabe qué estudiar, cuando en realidad no hizo ningún intento por saberlo. ¡Hacete un proceso de orientación vocacional! ¡Mové el orto y tus pesadas grasas y andá a preguntar de qué se trata, pedí papeles! ¡Buscá información por internet, en un cyber, a algún amigo o profesional!
Me molesta la gente que tiene problemas y no intenta solucionarlos. Las personas que se quedan paradas en un mismo lugar durante años.

Creo que me molesto a mí misma. Ja! En fin. chau, toy embroncada.

jueves, 7 de junio de 2007

Hoy tenía ganas de escribir. Será porque a la mañana tengo mucho sueño y ojeras, porque asisto a la escuela y, probablemente, porque la fiaca obvia de cada mañana me generan sentimientos contrarios a escribir.¿Que loco no? Que loca es la vida. Ya lo había expresado en tantos renglones anteriores, en tantos poemas en cuadernos escondidos por todos lados. Que loco saber que en un momento nos creemos los reyes del mundo, los sabios del universo. Al otro día sólo descubrimos que no sabemos nada, que no somos nadie. El peor sentimiento de todos es la soledad. Comenzé a preguntarme por qué tanta gente me dijo alguna vez que uno llega a la felicidad, como estado, cuando se encuentra con uno mismo. Me pregunté por qué se hablaba tanto de la paz interior como base y fuente de la felicidad. Me cuestioné, pregunté a cerca de mi existencia. Uno, tras situaciones límites de la vida, comienza a cuestionarse hasta lo más absurdo posible. ¿Cómo puedo llegar a dudar de mi propia existencia en este mundo? Esa existencia que muchas veces parece no existir. Es verdad que uno necesita la paz interior y el autoconocimiento para poder ser feliz. Uno hace oídos sordos a todo comentario si realmente estamos seguro de lo que nos gusta y de lo que no, de lo que somos y de lo que, ojalá, nunca seremos. Las noches que pasé sin dormir, las horas que me quedé mirando las estrellas que tengo pegadas en mi habitación desde hace años; las noches que sentí morirme, que dudé de mi existencia, de mi utilidad y servicio en el mundo, en mi familia, en mi grupo de amigos. Las noches que quise dormir y no despertar más, aquellas en las que me derrumbé, sola, en la oscuridad de mi habitación, sin ganas de saber del mundo. Esas noches en las que odié la gente, en las que no quise ver más ni a mi mejor amigo ni a mi peor enemigo... En esas noches, me encontré conmigo misma. Gracias a todas mis inseguridades, mis debilidades se convirtieron hoy en fortalezas y puedo decir que me conozco. Nunca me había sentido tan segura de lo que soy. En realidad soy chica, seguramente creo saber quien soy y ni siquiera tengo una mínima idea. ¿Pero saben qué? Sé quien no quiero ser. Siempre creí ser alguien, ahora sé que lo soy. Ya no me interesan cuántos comentarios, cuántos insultos o inpedimentos encuentre a lo largo de mi vida, ya sé quién no quiero ser. Sé a quién o a quiénes no quiero parecerme, y a veces resulta horrible pensarlo. A veces resulta hasta culposo no querer ser como alguien a quien amamos, en un pasado o en un presente y quizás, no en un futuro.La soledad, la soledad como tal. A veces la soledad puede ser tan buena con uno mismo. A veces puede consumirte de a poco. A mí, personalmente, la soledad me ha cambiado la vida. No sólo mi personalidad se ve afectada por ella. No sólo mis ganas de reirme, de hacer chistes, de gritar o de ser como en realidad creo ser se ven sumamente reprimidos por la soledad, sino que a veces ella es mi mejor compañera. A veces me acompaña a conocerme, a entender en frío el por qué de las cosas, a autocontrolarme, a extralimitarme y a sentirme individuo. Está bueno querer ser individualista y egoista. De eso se trata la vida, ¿no?
Bah, yo aprendí que uno pierde muchas cosas con el egoísmo, incluso puede perder a las personas que más ama en el mundo, pero gana mucho más de lo que pierde. Uno nunca sabe cuándo alguien te va a defraudar.. en unas palabras más detallistas: uno nunca sabe cuando alguien te va a cagar. Te puede cagar hasta la persona que menos razones tiene para hacerlo. El secreto creo que está en no poner la mejilla con el fin de esperar un beso o una caricia, sino estar sumamente preparado para la piña. Después de todo, uno nace sólo y muere de la misma manera, ¿no?
En fin, estate preparado para esta mierda. No sé, parezco una pajera gótica que lo único que hace es quejarse o disgustarse de la vida. Pero el que me conoce sabe que no es así. Solamente me inspiro cuando estoy mal, por lo tanto mis escritos van a ser un poco deprimentes y, si cumplen mi objetivo, brindarán consejos.
Hablaba del peor sentimiento del mundo: la soledad. ¿Las causas? Sentirse abandonada, desilusionada, defraudada y sumamente cagada por personas que realmente ocupan un lugar grande en nuestro corazón. Suena un poco cursi, pero hay personas que por naturaleza, natura o nurtura, abarcan gran parte de nuestro ser interior, de nuestra persona.
Nadie es indispensable en esta vida, pero hay veces que uno tiene tanta dependencia hacia otra persona que resulta absurdo pensar en una vida de ella, lejos de todo lo que signifique su persona. Y eso es lo que me pasa a mí: tener, involuntariamente, un cierta dependencia hacia las cosas y personas. Dependencia a todo lo que me rodea. Tener miedo de abandonarlo y no tener la suficiente fuerza para dejarlo. Así, a veces se me complica.
No es bueno mandar todo a la re puta madre que los parió, pero sí está bueno hacerse valer, no dejarse pisar y hacerse un lugar propio (una vez mas, siendo egoísta) en el mundo. Y eso cuesta. Y más a la edad de 17 años, cuando uno todavia depende económica y legalmente de gente, cuando uno es tomado por pendejo/a rebelde que no sabe nada. Cuando uno es tomado por incoherente e ignorante. Y eso pasa hasta que alguien te escucha, escucha tu historia como si fuera una novela; imagina cada momento en su cabeza, como si fueran fotogramas, unidos secuencialmente uno por uno, y así, de esa manera, aquella persona, inconscientemente, genera movimiento en su mente. Quizás llegue a su corazón o no.
No sé por qué escribí lo que acabo de escribir, jaja, pero creo que eso me hace decir que no siempre las personas que nos entienden, que escuchan nuestras historias y que se sienten parte de ella, son las que realmente nosotros deseamos que lo hagan.

Ya fue, cuando saque un libro les aviso. Voy a incluir eso, jaja. Me voy a morir de hambre. Chau, me desinspiré, lo cual no significa que estoy más feliz que antes.

dol.